Para cuidar bien tu piercing es necesario que entendamos el proceso de la piel desde que la perforamos hasta la finalización de la cicatrización.

 

Cuando generamos una herida en la piel, lo primero que detectamos son los fluidos que salen, podemos ver algo de sangre y también una especie de líquido transparente que combinados forman la costra o cascarita cuando se secan con el aire casi instantáneamente. Esa cascarita que se forma no solo cubre la herida para evitar que ingresen suciedad o bacterias, sino que también le da la indicación a la piel de que ya está protegida y puede empezar a cicatrizar los tejidos internos.

 

Pensemos que nuestro cuerpo es una máquina súper inteligente que hace todo en orden para prevenir cualquier inconveniente que dañe tu sistema, entonces, en el caso de un piercing, esa cascarita va a estar adherida no solo a la piel sino también a la joyería formando así una capa que cubra todo y selle la perforación por todas partes. Si esa defensa principal no esta formada la piel se siente en falta y debe mandar mas refuerzos a la zona de la herida para prevenir cualquier situacion de infección, por lo tanto es el primer recurso que la piel utiliza para empezar a curar tranquila.

 

Mientras la herida está cubierta la piel comienza su trabajo de regeneración, la inflamación, la elevación de temperatura en la zona y el enrojecimiento son señales de que tu cuerpo esta en buen funcionamiento, cada una de estas características tiene su razón ya que ayudan a que el ambiente interior de la herida tenga todo lo necesario para sanar rápido y adecuadamente. Aproximadamente esta etapa dura tres días en lastimaduras tan pequeñas, al cuarto día generalmente ya notamos que se empieza a desinflamar, el enrojecimiento solo se encuntra en donde esta la piercing con su cascarita y la zona ya no se siente caliente ni dolorosa. Si este proceso sigue bien su curso en una semana podemos ver que la piel ya regresó casi a la normalidad.

 

Mientras pasa todo esto la cascarita sigue protegiendo por fuera, cuando la limpiamos continuamente, la piel tiene que hacer un parate para dedicarse a volver a formarla, además de todo el trabajo que aún está haciendo internamente, por lo tanto podemos pensar que le hacemos un bien al limpiar el piercing tres veces al dia pero en realidad son continuas interrupciones del proceso que solo retrasan la cicatrización.

 

Mover tu joyeria tambien es un problema, podemos pensar que se va a pegar y a encarnarse, pero te tengo una buena noticia: el metal que usamos para las perforaciones no se amalgama con la piel, por el contrario, lo que sucede es que las células que se están regenerando se apoyan en la joyería y se vuelven a tejer alrededor del metal formando un conducto o canal del tamaño exacto de tu pieza, así que si la movemos a cada rato, lo que hacemos, además de despegar las cascaritas, es romper el tejido continuamente y la pobre de tu piel tiene que empezar de nuevo. Además, en este punto, se acumulan pequeñas fibras de colágeno que ya estaban sellando el trabajo, por lo tanto van a quedar muchas capas encimadas de éstas formando durezas dentro de la herida que pueden modificar la dirección de la joyería y perjudicar muchísimo la curación o la estética de tu piercing.

 

 

Es importante respetar este proceso que, si sale como lo esperamos, no toma más de 6 u 8 semanas. las cascaritas se limpian una sola vez al día! en qué momento? cuando nos bañamos. Durante todo el día es necesario que queden pegadas cumpliendo su función de protección, todo lo que ande volando y se pose en la herida no va a poder ingresar a tu cuerpo si ellas están defendiendo la entrada. Cuando nos bañamos el agua tibia afloja todas esas cascaritas y se barren naturalmente sin arrancar partes de la cicatrización, por lo tanto también es mucho mejor hacerlo en este momento que se despegan con suavidad en lugar de usar hisopos o gasas que van lastimar aun mas o irritar la zona que ya está curando. Durante el baño, también es un momento donde tenemos las manos super limpias así que podemos lavar la zona manualmente sin riesgos y enjuagar bien para que no queden restos de shampoo, cremas o jabones que hayamos utilizado en el resto del cuerpo.

 

Una vez que salimos del baño nos ponemos unas gotas de suero fisiológico en el piercing. Esto va a ayudar a resecar mejor el exterior de la herida y a volver a formar rápidamente las cascaritas otra vez sin costarle demasiado trabajo a la piel. 

Esto lo hacemos durante los primeros 20 días o hasta que veamos que las cascaritas no se forman más. Cuando ellas desaparecen, y la joyería ya se mueve sola, nos dan el indicio de que el conducto de la piel ya está casi formado, listo para que si entra una bacteria o alguna partícula de suciedad, no pueda ingresar a tu sistema. 

 

 

La herida se considera curada porque el conducto ya está sellado internamente, pero esa capa de piel que se formó para crearlo, aún está débil y necesita ser reforzada. El tiempo de este refuerzo es de entre 9 meses y un año, dependiendo de la zona, de cada persona y de muchas otras cosas. Pero lo importante es que una vez pasado ese tiempo el conducto de tu perfo ya va a estar totalmente formado y cicatrizado, esto quiere decir que si te sacas la joyería y no la usas por años, probablemente se achique un poco el conducto, porque no tiene nada en el medio, pero siempre va a quedar abierto esperando por una nueva pieza que decore tu piel!!

 

Espero que les sirva esta data!

 

Besos mis alquimistas!

Flor.